Los países del Norte de África son los que mejores condiciones ofrecen para la implantación de centrales termosolares debido principalmente a dos factores, la intensidad de la radiación solar y a la gran cantidad de emplazamientos disponibles.Unos emplazamientos con una radiación solar normal directa de más de 2.400 kW/hora por metro cuadrado, son idóneos para la implantación de centrales termosolares. El espacio disponible es casi ilimitado. Desde un punto de vista meramente teórico, menos del tres por ciento de la superficie del Sahara sería suficiente para abastecer la demanda mundial de energía eléctrica mediante centrales termosolares de colectores cilindro-parabólicos.
Los primeros proyectos se están llevando a cabo en Marruecos, Argelia y Egipto. Argelia ha dictado una ley que regula la energía eléctrica generada por centrales termosolares. A largo plazo, persigue el objetivo de aprovechar tanto los recursos de gas natural como los recursos solares del país con centrales híbridas (termosolares más ciclos combinados), para abastecer a Europa con electricidad de primera calidad. En Egipto, el grupo Solar Millennium participa en la realización de una central híbrida con la primera instalación de colectores cilindro-parabólicos del país.