En una central solar térmica con colectores cilindro-parabólicos, los espejos - dispuestos en forma de largos canales - concentran los rayos incidentes en la línea focal del colector. Mediante la absorción de los rayos solares en un tubo absorbedor se calienta un líquido transmisor de calor (en inglés Heat Transfer Fluid, HTF) a partir del cual se genera vapor en un intercambiador de calor. Al igual que en las centrales convencionales, el vapor se usa en una turbina para la generación de electricidad. Con la integración de un sistema de almacenamiento de energía (de tipo acumulador térmico) es posible proporcionar energía eléctrica de manera planificada. Las centrales solares pueden por lo tanto seguir generando energía eléctrica después de la puesta del sol.
En la siguiente animación se muestra el funcionamiento de una central con colectores cilindro-parabólicos y con acumulador térmico. La tecnología representada se emplea en las centrales
Andasol 1 y 2 en España.
